miércoles, 21 de enero de 2015
miércoles, 14 de enero de 2015
martes, 13 de enero de 2015
La mala nutrición
en mujeres embarazadas puede producir alteraciones e su embarazo y complicaciones

Las alimentaciones de la madre es una de ellas. Podríamos decir que el feto tiene memoria a largo plazo y tanto de niño, como en su edad adulta, la persona sigue reteniendo mucha de la información que retuvo en su gestación. Por eso, la alimentación de la embarazada es tan importante.Una embarazada debe alimentarse de forma variada, aportando todas las variedades de nutrientes, vitaminas y oproteínas a su organismo. Cualquier carencia de este tipo, tendrá repercusiones en la edad adulta del niño. Pero ¿cuánto debe comer una embarazada? El sobrepeso no es aconsejable, pero una dieta baja en calorías tampoco lo es.
Según el estudio, basta que la reducción calórica de las futuras madres sea de un 20%, apenas unas 400 kilocalorías, para que se produzcan alteraciones metabólicas en el feto que se plasmarán en la época adulta. "De alguna manera, el feto que está creciendo recibe la información de la alimentación de la madre y esta queda marcada en sus cromosomas", explica Andreu Palou, de la Universidad de las Islas Baleares.
en mujeres embarazadas puede producir alteraciones e su embarazo y complicaciones

Las alimentaciones de la madre es una de ellas. Podríamos decir que el feto tiene memoria a largo plazo y tanto de niño, como en su edad adulta, la persona sigue reteniendo mucha de la información que retuvo en su gestación. Por eso, la alimentación de la embarazada es tan importante.Una embarazada debe alimentarse de forma variada, aportando todas las variedades de nutrientes, vitaminas y oproteínas a su organismo. Cualquier carencia de este tipo, tendrá repercusiones en la edad adulta del niño. Pero ¿cuánto debe comer una embarazada? El sobrepeso no es aconsejable, pero una dieta baja en calorías tampoco lo es.
Según el estudio, basta que la reducción calórica de las futuras madres sea de un 20%, apenas unas 400 kilocalorías, para que se produzcan alteraciones metabólicas en el feto que se plasmarán en la época adulta. "De alguna manera, el feto que está creciendo recibe la información de la alimentación de la madre y esta queda marcada en sus cromosomas", explica Andreu Palou, de la Universidad de las Islas Baleares.
¿Por qué sucede esto?
"Porque el feto, en su desarrollo, se adapta a unas condiciones de poca disponibilidad de alimento, con lo que el futuro organismo está más adaptado para guardar energía que para consumirla", responde el especialista. Es decir, el metabolismo no uqe ma suficientemente lo que come, porque se guarda energía, por miedo a necesitarla más adelante y no disponer de ella. La consecuencia de esta forma de metabolizar es la obesidadqué se debe evitar
Sabiendo que la leche materna será la única fuente de alimento del bebé en sus primeros 4 o 6 meses de vida, es normal que surjan dudas sobre la incompatibilidad o no de algunos medicamentos, alimentos o enfermedades. Sin embargo la mayoría no tiene ningún efecto. Las causas que contraindican la lactancia materna (algunas enfermedades o medicamentos) son muy raras, casi excepcionales. Actualmente prácticamente todas las enfermedades maternas tienen algún tratamiento que puede seguirse sin necesidad de suspender la lactancia.
En algunas
ocasiones se han dado casos de reacción a la leche materna por parte del
recién nacido, generalmente debido a algún alimento que haya comido
anteriormente la madre. Si te ocurre consúltalo con tu médico para
tratar de encontrar a qué alimento es alérgico tu hijo, pero en ningún
caso emplees esta excusa para pasar a la leche de fórmula. Un bebé
alérgico necesita más que nunca los agentes inmunitarios de su madre.
Evita, eso sí, los cacahuetes, que podrían provocarle
Consejos durante los primeros seis meses de vida es la mejor solución para el bebé
Mientras le des el pecho al niño vas a necesitar alrededor de 2.500 calorías para poder amamantarle y garantizar sus requerimientos de leche. De ahí la importancia de que mantengas una correcta alimentación y bebas lo suficiente.
500 calorías más
La alimentación durante la lactancia no debe ser muy diferente a la dieta que seguías durante el embarazo. Las normas no difieren mucho, aunque la buena noticia es que podrás relajarte un poco en cuanto a prohibiciones se refiere. Podrás comer toda clase de alimentos, sin restricciones, incluso desde el primer mes después del parto. Si bien, mientras dure la lactancia tu cuerpo demandará más vitaminas, más minerales y más proteínas que antes de dar a luz. Necesitarás comer mayor cantidad de alimentos para cubrir el gasto extraordinario de energía que supone la producción de leche, además de para garantizar todos los nutrientes contenidos en la secreción láctea.
Alrededor de 500 calorías diarias más es el valor medio estimado por los especialistas para la formación de leche. Aunque más importante que las calorías diarias necesarias debe ser la calidad de los alimentos que se consumen y los nutrientes aportados, pues de ellos dependerá, en gran parte, la calidad de la leche. Así, en la cabeza de la lista de alimentos indispensables se encuentran los lácteos, importantes para cubrir las necesidades nutricionales de calcio, aproximadamente un adicional de 400mg al día; así como de 10 a 15 g de proteínas más diarias, para ello la carne, el pescado, las leguminosas secas, las frutas y las verduras, deberán ser prioritarios en la dieta.
Menú para dos
A pesar de que la cantidad de secreción de la leche se mantendrá a expensas de las reservas de la madre, conviene mantener una alimentación rica en nutrientes fundamentales.
No debes olvidar que cuanto más refinado es un alimento más pobre en vitaminas y nutrientes será. Por el contrario, cuanto más natural, más integral y completo sea, más nutrientes aportará. Una madre que da de mamar debe, por lo tanto, escoger con más atención los alimentos que consume. Dejar fuera los bollos, las galletas, los refrescos y el arroz blanco, entre otros, y aumentar la ingesta de frutas, verduras, cereales, etc.
Estos últimos son especialmente ricos en vitamina B y a estas alturas del partido -en que eres más propensa a sufrir cansancio o agotamiento- son especialmente útiles.
Entre las frutas elige los albaricoques y los higos. En cuanto a las verduras, la zanahoria y la lechuga son especialmente idóneas. En cereales céntrate en la avena, la cebada, el trigo, las pipas de girasol… Como legumbres toma lentejas y para condimentar opta por el eneldo y la albahaca.
No olvides los líquidos
Tan importante durante la lactancia es lo que se come como lo que se bebe. La secreción láctea es de unos 750 cm3, por lo cual debes incrementar la ingesta de agua. Necesitarás tomar líquidos para mantenerte hidratada de modo que puedas proporcionar la cantidad suficiente de leche. Lo mínimo recomendable son 2 litros por día, pero esta dosis de referencia depende de la temperatura ambiente (si es verano o invierno) y por supuesto, de la sed. Ésta es, sin duda, el mejor indicador de la cantidad de líquidos que requieres, por eso es importante que bebas cada vez que sientas sed.
El agua es siempre la mejor opción, sin embargo según varios estudios hay algunas infusiones que producen efectos milagrosos en las mujeres que amamantan. Diferentes culturas emplean mezclas de hierbas en forma de infusión para aumentar la producción de leche. Estas hierbas no sólo no perjudican al bebé sino que en algunos casos, por su valor nutritivo, complementan su alimentación. El hinojo ha demostrado su propiedad de incrementar la leche materna. Prueba con una composición de comino, hinojo y anís verde a partes iguales.
Una pregunta que suelen hacer ¿ Aqué sabe la leche?
Más allá de todas las ventajas sobradamente conocidas en términos de salud y de desarrollo del bebé, la leche materna tiene un sabor altamente versátil. Al contrario que la leche de fórmula, cuyo sabor no varía, la leche materna puede tener diferentes sabores dependiendo de la hora del día. No parece haber duda de que aquello que come la madre tiene influencia en términos gustativos.
la lactancia previene fracturas.
Tal vez la leche no sepa exactamente a miel o a estofado de carne con
guarnición de verduras, pero si la madre toma por ejemplo curry picante,
ese sabor fuerte pasará a la leche. Si la madre toma un gran plato de
judías, garbanzos o coles, el bebé probablemente tendrá más cólicos
después de esa toma. Y si la madre tomara un vaso de limonada o de zumo
de naranja, es posible que la leche se vuelva un poco más ácida.
Un consejo:
Excluye de la dieta aquellos alimentos que den mal sabor a la leche
como el ajo, la cebolla, los rábanos, los espárragos, la col, la
coliflor, las coles de Bruselas, los embutidos fuertes y las especias en
general.
miércoles, 7 de enero de 2015
Los nutrientes escenciales
Para comer bien durante el embarazo, tu debes hacer más que simplemente incrementar lo que comes. También debes considerar lo que comes. Aunque necesitas aproximadamente 300 calorías adicionales por día - especialmente en la etapa más avanzada del embarazo, cuando tu bebé crece más rápidamente - esas calorías deberían venir de alimentos nutritivos para que puedan contribuir al desarrollo y crecimiento del bebé.
Por qué es importante que te alimentes bien cuando estés embarazada
¿Alguna vez te has preguntado cómo puede ser razonable ganar de 25 a 35 libras (promedio) durante tu embarazo, cuando un bebé recién nacido solamente pesa una fracción de esa cantidad? Aunque puede variar de mujer a mujer, a continuación detallamos como esas libras pueden acumularse:- 7.5 libras - peso promedio del bebé
- 7 libras - las proteínas, grasas y otros nutrientes almacenados en el cuerpo de la madre
- 4 libras - sangre adicional
- 4 libras - líquidos corporales adicionales
- 2 libras - aumento de tamaño del pecho
- 2 libras - aumento de tamaño del útero
- 2 libras - líquido amniótico que rodea al bebé
- 1.5 libras - la placenta
Cuando tu estás embarazada, lo que comes es la fuente primordial de la nutrición de tu bebé. De hecho, el vínculo entre lo que tu consumes y la salud de tu bebé es hoy mucho más fuerte de lo que una vez se pensó. Por ello los doctores ahora dicen, por ejemplo, que no se debe tomar nada de alcohol durante el embarazo.
Los alimentos adicionales que consumas no deberían ser simplemente calorías vacías - deben proveer los nutrientes que tu bebé necesita para crecer. Por ejemplo, el calcio ayuda a desarrollar y a mantener los huesos y los dientes fuertes. Mientras tu estés embarazada, todavía necesitarás calcio para tu cuerpo y calcio adicional para tu bebé en desarrollo. De igual forma, te harán falta una mayor cantidad de nutrientes básicos de los que necesitabas antes de quedar embarazada.
Una base de nutrición para las mujeres embarazadas
Independientemente de que tu estés o no estés embarazada, una dieta saludable incluye proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, minerales y mucha agua. El gobierno de los Estados Unidos publica pautas de nutrición que pueden ayudarte a determinar cuántas raciones de cada grupo de alimentos debes comer cada día. Comer una variedad de alimentos en las proporciones indicadas es un buen paso para mantenerse sano.Proteína. La proteína que consumes es fundamental para la formación de células humanas, que es precisamente lo que está haciendo tu bebé durante el embarazo. Las principales fuentes son carnes, pero debes procurar que tengan bajo contenido graso, como el pollo, el pescado y carne de res liviana. De origen vegetal puedes comer lentejas, mantequilla de maní, frijoles secos y arvejas. Los lácteos también son ricos en proteína.
Carbohidratos. Su aporte principal a tu nutrición es como fuentes de energía inmediatos, y la mejor forma de comerlos es integrales o naturales, como en el arroz, pastas y panes integrales, papas, maíz, fresas, arándanos y banano. Un beneficio adicional: la fibra en las harinas integrales pueden ayudarte a combatir el estreñimiento y las náuseas que llegan con los primeros síntomas del embarazo.
Hierro. Durante el embarazo tus requerimientos de hierro se duplican, ya que es necesario para la formación de hemoglobina adicional que requiere tu cuerpo y tu bebé. Si no tienes suficiente, puedes sufrir anemia y estar en riesgo de un parto prematuro o que tu bebé tenga un peso bajo al nacer.
Durante tu embarazo corre más sangre por tu cuerpo, hasta un 50% más. Y para producirla necesitas más del doble de lo que requiere una mujer en edad reproductiva no embarazada.
Las carnes contienen hierro, como la res de bajo contenido graso, pollo y pescado. También lo encuentras en los frijoles, espinaca y cereales fortificados. Consumir los 22 mgs de hierro adicionales que requiere tu cuerpo durante el embarazo no basta. También debes procurar que todo se absorba, y para eso puedes utilizar estos consejos:
- La vitamina C ayuda a maximizar la absorción del hierro. Puedes tomar tus alimentos, las vitaminas prenatales o suplemento de hierro recomendados por tu médico con jugo de naranja. También puedes añadir limón a las comidas ricas en hierro, como los frijoles.
- Los productos lácteos pueden bloquear la absorción del hierro. Evita tomar leche o consumir alimentos ricos en calcio cuando tomas tu hierro.
Por ahí de los cinco meses de embarazo,
tu médico puede recomendarte un suplemento adicional de hierro (además
del incluido en tus vitaminas prenatales) para evitar deficiencia
Nutrientes adicionales que necesita la mujer embarazada| Nutriente | Requerimiento diario |
| Acido fólico | 400-600 mcg |
| Calcio | 800 mg |
| Vitamina D | 10 mcg |
| Proteína | 70-80 gramos |
| Carbohidratos | 175 gramos |
| Hierro | 27 mg |
| Vitamina C | 70 mg |
| Vitamina B6 | 1.9 mg |
| Vitamina B12 | 2.2 mcg |
| Vitaminas | 1.6 mg |
La mujer embarazada
Debe comer una dieta balanceada y nutritiva, y
aumentar su consumo de calorías. Así puede alcanzar las necesidades del
feto en desarrollo, y de su cuerpo mientras éste se cambia. Comer una
variedad de comidas saludables y nutritivas es una de las prácticas más
importantes que la mujer puede adoptar para asegurar el desarrollo y el
crecimiento normales del feto. También contribuye a la prevención del
parto prematuro y del peso bajo al nacimiento. Para la madre, la buena
nutrición ayuda a prevenir la anemia, la infección, el trabajo de parto
difícil, y la curación deficiente.
La buena nutrición durante el embarazo cuenta con el consumo de una
variedad de comidas saludables, como los granos enteros, los vegetales y
la fruta. Es importante que la mujer embarazada tome muchos líquidos, y
que consuma una cantidad adecuada de:
- Proteína: para el desarrollo correcto del feto y de la placenta
- Calcio: para que el feto crezca normalmente
- Hierro: para el suministro de sangre al feto, y para prevenir anemia en la madre
- Acido fólico: para reducir el riesgo de la espina bífida, la anencefalia, y otros defectos fetales relacionados
A la mujer que desea estar embarazada se le recomienda tomar una
vitamina prenatal que contiene ácido fólico y los otros importantes
minerales y vitaminas. La mujer embarazada también debe comer las
comidas que contienen grandes cantidades de proteína, calcio, hierro y
ácido fólico.
Se encuentra mucha proteína en:
- Huevos
- Productos lácticos (leche, queso, yogur)
- Tofu
- Frijoles (habichuelas)
- Carne sin grasa
Se encuentra mucho calcio en:
- Productos lácticos (leche, queso, yogur)
- Bróculi
- Pescado
- Carne sin grasa
- Legumbres (lentejas, garbanzos)
- Verduras (espinaca, col rizada)
- Frutas secadas (albaricoques, pasas)
- Huevos
- Jugo de ciruela pasa
- Melaza
- Verduras (espinaca, col rizada)
- Huevos
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